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INFLUENZA PORCINA
Según datos aportados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde fines de marzo de 2009, en México, se ha observado un aumento inusual de infección respiratoria aguda grave (IRAG) que se ha intensificado en las primeras semanas de abril. Del 17 al 26 de abril se han reportado 1840 casos sospechosos de influenza con neumonía grave incluidas 84 defunciones. De éstos, 104 son casos probables de influenza porcina H1N1. La mayoría en personas adultas jóvenes previamente sanas.
De estos 1840, hasta el momento se han confirmado 26 casos de influenza porcina A/H1N1. Se han registrado 7 defunciones entre los 26 casos confirmados (tasa de letalidad 26,9%). De cuatro casos confirmados investigados, todos tienen exposición a personas con los mismos síntomas; y dos refirieron además exposición a porcinos (trabajo en granja y manipulación de animales) 14 días antes del inicio de síntomas.
En México se están coordinando medidas de prevención y control incluyendo actividades de vigilancia intensificada. Como medida de precaución se indicó el cierre de guarderías, escuelas y universidades en la ciudad de México. De igual manera fueron suspendidas actividades sociales y culturales por espacio de 10 días.
A si mismo, a la fecha, un total de 40 casos humanos de influenza porcina han sido confirmados en los Estados Unidos y otros casos sospechosos están siendo investigados. Todos los casos han presentado cuadros clínicos leves, con una sola hospitalización por pocas horas.
En Canadá, hasta el momento se han reportado 6 casos humanos confirmados de influenza porcina A/H1N1. Algunos de los casos con antecedente reciente de viaje a Cancún, México. Todos los casos desarrollaron una forma leve de la enfermedad tipo influenza. No se descarta transmisión autóctona debido a que no todos los casos confirmados tienen antecedente de viaje a México.
El día 27 de abril de 2009, la OMS ha elevado el nivel de alerta de pandemia de gripe de la actual fase 3 a la fase 4. El cambio a una fase más elevada de alerta de pandemia indica que la probabilidad de que se declare una pandemia ha aumentado, pero no que la pandemia sea inevitable. A medida que se disponga de más información, la OMS podría decidir el regreso a la fase 3 o el aumento del nivel de alerta a otra fase. La decisión se ha basado principalmente en datos epidemiológicos que demuestran la transmisión de persona a persona y la capacidad del virus para causar brotes a escala comunitaria.
¿Qué es la influenza porcina?
La influenza porcina es una enfermedad respiratoria aguda altamente contagiosa que ocurre en los cerdos, y que es causada por uno de los varios virus de influenza tipo A que circulan en estos animales. Este tipo de virus tiende a causar alta morbilidad en los cerdos pero baja mortalidad (1 a 4%). El virus se trasmite entre los cerdos a través de aerosoles por contacto directo e indirecto, y existen cerdos que son portadores del virus y son asintomáticos. Los brotes se producen en los cerdos durante todo el año, con un aumento de la incidencia en el otoño y el invierno en zonas templadas.
Los virus de influenza porcina son comúnmente del subtipo H1N1 aunque también circulan otros (H1N2, H3N1, H3N2). Algunas veces los cerdos pueden ser infectados con más de un tipo de virus al mismo tiempo, y esto puede ocasionar que los genes de estos virus se mezclen. Esto puede dar como resultado un virus de influenza que contiene genes de varias fuentes, fenómeno que se conoce como un virus "reasociado". Aunque los virus de influenza porcina normalmente son específicos de ésa especie y solamente infectan cerdos, en algunas ocasiones logran pasar la barrera entre especies y causar enfermedad en humanos. Sin embargo, hasta la fecha, se desconoce la facilidad con que este virus se transmite entre las personas.
Los síntomas clínicos generalmente son similares a los de una influenza estacional pero se presentan amplias características clínicas que van desde infecciones asintomáticas hasta neumonías severas, provocando incluso la muerte. Debido a que las características clínicas típicas de la infección por influenza de origen porcino en humanos son semejantes a las de la influenza estacional y a las de otras infecciones agudas del tracto respiratorio superior, muchos de los casos han sido detectados de manera casual a través de los sistemas de vigilancia de influenza estacional. Aquellos casos que son asintomáticos o leves podrían escapar la detección, por lo cual la verdadera extensión de estos casos en humanos es aún desconocida.
Los signos principales de emergencia que requieren tención médica inmediata son:
En los niños:
·Respiración rápida o dificultad para respirar.
·Color azulado en la piel.
·Poco consumo de líquidos.
·No se levanta ni interactúa con otras personas.
·Irritabilidad extrema.
·Síntomas parecidos a los de la influenza que se mejoran pero que reaparecen con fiebre y tos más grave.
·Fiebre con sarpullido.
En los adultos:
·Dificultad para respirar o falta de aliento.
·Dolor o presión en el pecho o abdomen.
·Mareo repentino.
·Confusión.
·Vómitos fuertes o persistentes.
La propagación de la influenza porcina puede ocurrir de dos formas
·Por el contacto con cerdos infectados o con ambientes contaminados con los virus de la influenza porcina.
·A través del contacto con una persona que tenga influenza porcina. Se cree que ocurre de la misma forma en que se transmite la influenza o gripe estacional. La influenza se piensa que se propaga principalmente de persona a persona cuando las personas infectadas tosen o estornudan.
Se debe considerar que las personas infectadas por el virus de la influenza porcina son potencialmente contagiosas mientras manifiesten síntomas y posiblemente hasta 7 días después de que aparezcan los mismos.
Los virus de la influenza porcina no se transmiten por los alimentos.:
No hay riesgos si se come carne de cerdo y sus derivados que han sido manipulados y cocinados de manera adecuada. El virus de la influenza de origen porcino muere fácilmente a temperaturas de cocción de 70°C, lo que es consistente con las guías generales para la preparación de carne de cerdo y otras carnes.
Medidas preventivas para evitar el contagio:
En el momento no hay disponible una vacuna contra la influenza porcina. Hay medidas que se pueden tomar diariamente para ayudar a prevenir la propagación de la enfermedad:
·Cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo desechable al toser o estornudar, el cual debe eliminarse después de usarlo.
·Lavarse las manos a menudo con agua y jabón, especialmente después de toser o estornudar. Los desinfectantes para manos a base de alcohol también son eficaces.
·Tratar de evitar el contacto cercano con personas enfermas.
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